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Introducción a las Aventuras Gráficas: Broken Sword II
Archivado en: Videojuegos | Etiquetas: broken sword 2, charles cecil, george stobbart
Comentarios (3) Hay un género en los videojuegos que no precisa de munición infinita, reflejos felinos, nervios de acero ni sensores de movimiento en el mando. No presume de escenas sangrientas o de muertos vivientes -aunque guarda similitudes con los Survival Horror que nacieron en los 90-, ni de cinemáticas espectaculares, duración excesiva o gráficos next-gen. En cambio, ofrece diálogos, personajes y situaciones únicos. Las Aventuras Gráficas (en adelante, AG) son aquel género que recomiendo a todo el mundo, sea o no jugador habitual. Da igual que no hayas sostenido un pad en tu vida o que seas poco habilidoso con los botones. Sólo vas a necesitar dos cosas: un ratón en la mano y grandes dosis de ingenio. Ahí es donde radica su belleza. En pleno apogeo de las tecnologías del entretenimiento, con imágenes en alta definición, derroche de efectos especiales, cascos de realidad virtual, raquetas, pistolas y palos de golf, pistas de baile e instrumentos musicales en el salón de tu casa… las AG se apoyan en algo muy simple: una buena historia que contar.
Por eso, de aquí en adelante voy a reservar regularmente un espacio en este blog (que, al fin y al cabo, trata de lo audiovisual, o eso intento) a cada una de esas joyas del género que recomendaría sin dudarlo. En realidad, me da igual que sean joyas o no; basta con que me hayan hecho disfrutar notablemente.
Broken Sword II: The Smoking Mirror
“¿Empezar con una secuela? ¡Menuda idea!”… Lo cierto es que
Broken Sword II no precisa de su precuela -Broken Sword: The Shadow of the Templars- para ser comprendida y disfrutada igualmente. Si bien contiene guiños al anterior juego y los personajes ya fueron previamente presentados, la historia es completamente independiente de la primera parte, aunque es indudable que de la otra forma se comprenderían mejor algunas escenas con referencias al pasado de los protagonistas.
La saga Broken Sword gira en torno al personaje de George Stobbart: abogado, turista, norteamericano, ingenioso, locuaz y con tendencia a meterse en problemas. No busca las aventuras, sino que éstas le encuentran a él, casi siempre en París, ciudad donde se desarrollan las primeras escenas. Broken Sword acostumbra a introducirte el juego en mitad de una situación de tensión, normalmente con un puzzle no demasiado complicado, para que vayas familiarizándote con la interfaz. Ya tuvimos que recuperar el conocimiento de entre los escombros del café parisino que explotó en una cálida tarde de otoño en el primer Broken Sword -una estampa que pasó a la historia de las Aventuras Gráficas- y ahora tendremos que enfrentarnos a una habitación en llamas, con una tarántula venenosa acechándonos y maniatados a una silla. Para colmo, Nico Collard, la amiga reportera que George conoció en el primer Broken Sword, ha sido secuestrada por un par de centroamericanos y no sabemos dónde se encuentra. Esta es la carta de presentación habitual de Charles Cecil. La introducción a una aventura que te atrapará desde el primer momento.
Desde el punto de vista narrativo, BS II tiene una muy buena historia, con una trama principal que comienza con el descubrimiento de una piedra negra de origen maya que Nico recibe de un tal profesor Oubier, mientras ésta investigaba un asunto de contrabando de cocaína, a través de una empresa que opera desde los muelles de Marsella y cuya tapadera para introducir la droga es la importación de vasijas de Centroamérica. Broken Sword bebe de las mejores novelas policíacas de autores contemporáneos como Arturo Pérez-Reverte, en las que el personaje se ve rodeado por una trama de conspiración y grupos ocultos que suponen una amenaza para un país, cuando no para el mundo entero. George Stobbart deberá viajar a diversos puntos del planeta, siguiendo el rastro de las pistas que va consiguiendo a través de fuentes conversacionales, dialogando con un buen puñado de personajes secundarios más o menos típicos, pero perfectamente encuadrados en la situación. Estos diálogos agudos a menudo conseguirán arrancarnos una sonrisa, gracias al carácter apacible y extremadamente calmado de George, cuya labor de doblaje realizó el polémico Tomás Rubio, dándole al personaje siempre un tono tranquilizador inversamente proporcional al nivel de riesgo de la situación en la que se encuentre. (Sobre esto hay que añadir que el resultado de la voz monocorde de George Stobbart, independientemente de que le siente genial, es fruto de la dudosa aptitud de Tomás Rubio como doblador, conocido en el mundillo por ser francamente mediocre, además de poco profesional… Vamos, que no fue intencionado).
Gráficamente, Broken Sword II disfruta de unos entornos en 2D de gran calidad, con escenarios coloridos dibujados a mano. Podrás interactuar con gran parte de los objetos que encuentres, de los cuales muchos podrás recoger y guardar en el inventario (esta es una de las cosas más graciosas de las AG, esa especie de cleptomanía que invita al protagonista a recoger todos los trastos que se encuentra por el camino para su posterior uso, ya sea lencería femenina, unas galletas caninas o un gusano del tequila).
Por último, la banda sonora no es muy espectacular; de hecho, la mayor parte del tiempo habrá silencio y sólo podremos apreciar el sonido ambiente. Sin embargo, las melodías fugaces que suenan en momentos puntuales arropan perfectamente la escena, logrando crear una sensación de misterio e intriga. Básicamente escucharemos instrumentos de viento y sonidos de sintetizador, con algo de pequeña percusión que evoca los paisajes centroamericanos donde se desarolla gran parte de la aventura.
Tráiler en Youtube.



